
Hoy volví a mirar a mi alrededor, estaba solo. Quise comparar con ayer, rodeado de personas , y tambien allí estaba solo. Mi cuerpo entre la multitud y mi mente, mis pensamientos, mis anhelos, estaban lejos de allí.
Hola mi soledad, la que nunca me abandona, la que me acompaña en cada suspiro, en cada lágrima.
Ella que conoce cada sueño mío, quien mulle mi almohada húmeda, quien vela mi sueño, quien me escucha cuando mis gritos silenciosos suplican. Quien me coge las manos temblorosas tras sentirme tratado tan injustamente. Quien me ayuda a coser mis latidos a mi pecho, la que me susurra al oido , no sueñes, me tienes a mi y yo soy todo lo que tendrás. Y por um segundo me engaño y por un segundo me creo importante, y por un segundo... vuelvo a caer.
Hola mi soledad, te explico, te miro a los ojos de tu tenue olvido.
Hola mi soledad, vaciaré una vez más mis deseos en tí, miénteme una vez más por favor. Dime que se cumplirá mi más intenso deseo, aunque a la vez que lo formulo noto como resbala por mi espalda, arañando mi piel, mi existencia, mi futuro. Ese futuro que no poseo, no poseeré.
Hola mi soledad, mi compañera al ojear fotografias, imagenes de mi deseo. Miralas mi soledad pero no las toques, podrías contagiarlas de olvido y eso no lo permitiré.
Hola mi soledad, no te invité pero llegaste, no acepté tu compañia pero aquí te quedaste. Aquí estarás cuando deba despedirme de este mundo, de esta soledad.
Hola mi soledad, receptora de mis manos sobre tu cintura al dormir, la que enfría mi alma a la noche al no encontrar su cuerpo en el lecho abrazado a mi.
Hola mi soledad, tal vez amiga, tal vez carcelera, tal vez verdugo, o tan solo el alma de quien me quiso un día, o que al menos los restos de sus palabras, que al tocarme, que rozarme se pegaron a mí y no pueden desprenderse.
Escondete mi soledad, mañana será un día más. Mañana volveremos a engañarlos.Que no vean que solo estamos tu y yo. Volveremos a cerrar las puertas de mi alma, la encerraremos y acallaremos con palabras que no dejen pasar su aroma olvidado. Te pido mi soledad que no dejes que mis ojos sean el espejo del alma, porque si alguien los mirara se moriría de pena.
Vamos soledad, descansemos hoy, mañana volveremos a vivir nuestra mentira.
Te volveré a avisar cuando vea mi sueño, mi deseo y cuando estemos a solas, mirándo mi sueño en fotos , acariciando el papel satinado de la fotografía te diré. Maldita soledad, te odio y sin embargo debo quererte, porque eres quien a mi lado se quedó.
Cubreme una noche más con tu silencioso manto, pero por favor, no entres en mis sueños, allí, querida soledad tú no tienes sitio.